“En estos días me hablaron más del récord que del título”, admite Karim Crücce, entre resignado y sonriente. No es para menos, ya que está a solo unas horas de intentar escribir su nombre en la historia del boxeo nacional: el próximo sábado tendrá la oportunidad de convertirse en el campeón argentino pesado más joven de la historia, rompiendo una marca que desde hace más de seis décadas pertenece a Oscar Natalio Bonavena. Para lograrlo, deberá imponerse ante Esteban Juárez en el estadio de la Federación Argentina de Box, en una velada que será transmitida por TyC Sports desde las 22.

Ocho nocauts en ocho presentaciones desde su debut en el boxeo profesional abril de 2025 han convertido a Crücce en una sensación. El próximo 10 de septiembre cumplirá apenas 21 años. “Siento que recién estoy empezando. Se cumplió un año de mi debut profesional, hice muchas peleas en este tiempo y es una locura estar ahora peleando por un título argentino”, declara a Clarín en la antesala del combate más importante de su carrera, en una categoría que históricamente no ha sido generosa para el boxeo nacional —es una de las cuatro divisiones sin campeón mundial argentino.
La oportunidad de disputar el título nacional llega con un aliciente especial. El 4 de septiembre de 1965, Bonavena se consagró campeón argentino pesado en el Luna Park con 22 años y 344 días tras vencer por puntos a Gregorio Peralta. Si Crücce triunfa el sábado, lo hará con 20 años y 255 días, y en su novena pelea profesional, mientras que “Ringo” logró el récord en su 16ª contienda. “Intento que estas situaciones me motiven y no me presionen ni me pongan nervioso. Amo este deporte y trato de disfrutarlo y entrenarlo siempre con muchas ganas”, sostiene el aspirante al cinturón y al récord.
Para este pugilista nacido y criado en Las Flores, el boxeo es parte de una tradición familiar. Su abuelo, Marcelo Crücce, hizo una buena carrera amateur y disputó cuatro peleas profesionales. Su padre, Walter Javier Crücce, conocido como el “Golden Boy” argentino, ganó la medalla de oro en los Juegos Panamericanos de Mar del Plata 1995 y fue campeón sudamericano ligero como profesional. Su madre, Roxana Laborde, disputó el título mundial ligero de la Federación Internacional de Boxeo, perdiendo frente a Victoria Bustos en noviembre de 2013. Su hermano mayor, Mauro Crücce, suma alrededor de 80 peleas como amateur.
Karim pasó sus primeros años de infancia en el gimnasio familiar y rápidamente se apasionó por el boxeo. A los ocho años realizó su primera exhibición en su ciudad junto a su primo y debutó como aficionado a los 14. Durante ese tiempo combinó el boxeo con el fútbol, deporte en el que jugaba de defensor. “Siempre tuve una estructura física muy grande y era difícil que me pasaran. Practiqué ambos deportes hasta los 16 años, cuando vi que en el boxeo me estaba yendo mejor y se me abrían más puertas. Era complicado mantener el ritmo de entrenamiento de los dos y, además, empezaron a dolerme las rodillas”, explica.
Al ser consultado sobre sus dudas en el camino elegido, responde: “Después de la pandemia perdí dos peleas consecutivas. Hablé con mi papá para participar en un campus con la selección, porque él conocía a los entrenadores. Antes de irme, me dije: ‘Si pierdo esas peleas, no boxeo más’. Esa preparación fue la única que hice con mi abuelo y fue muy lindo vivir esa experiencia con él. Me mentalicé para dar lo mejor y entrené a fondo. Fuimos una semana a La Pampa, obtuve dos lindas victorias y entonces supe: ‘Esto es lo mío’”.
Como amateur, Crücce fue bicampeón argentino juvenil (en noviembre de 2022 en Cipolletti y abril de 2023 en Dina Huapi) y también campeón argentino de mayores (noviembre de 2024 en Puerto San Julián). Debutó como profesional el 13 de abril de 2025 con una victoria por nocaut en el primer round sobre Nicolás Barragán en Las Flores. Desde entonces, todos sus combates terminaron en nocaut. Leandro Da Rosa, Nahuel Palacios, Gonzalo Roldán, Jorge Arias, Marcelo Reyes, Ramón Ibarra y Gabriel Morzán fueron sus víctimas, aunque sólo Palacios resistió hasta el cuarto asalto.
Respecto a su capacidad para noquear, señala: “Pensaba que nunca tendría ni el 30% de la pegada de mi papá, un gran noqueador. Como amateur tuve diez o doce nocauts, lo cual es poco para esta categoría. Antes trataba de noquear, pero no podía. Cuando empecé a trabajar más la fuerza con pesas en el gimnasio, noté la diferencia. También fue cuestión de madurez. Mi papá decía que tenía que sentar cabeza y últimamente entendí que el nocaut llega solo”.
Su próximo desafío será enfrentar a Esteban “Ringo” Juárez, un rival más experimentado que él. Juárez, de 28 años y oriundo de Pilar, ocupa el puesto 12 en el ranking argentino de pesos pesados. Tiene un récord de seis victorias, ocho derrotas y un empate, y ha competido contra destacados boxeadores nacionales como Leandro Robutti y Ariel Bracamonte. De sus ocho derrotas, cuatro fueron por nocaut.
Sobre su adversario y las claves del combate
Powered by WPeMatico
