El intendente de El Hoyo, César Salamín, ofreció información detallada acerca del incendio de grandes dimensiones que, desde el día de ayer, está afectando la región de Puerto Patriada y Rincón de Lobos. En las últimas horas, el fuego ha progresado hacia la zona conocida como El Sauzal.

Salamín se refirió a la magnitud del siniestro y las acciones que se están llevando a cabo para controlar la situación y proteger a los residentes de las áreas afectadas.
Salamín destacó especialmente el operativo de evacuación realizado durante la noche y la madrugada, que permitió retirar de la zona a alrededor de 700 vehículos, sin que se registraran heridos ni incidentes.
“A pesar de la magnitud del incendio, gracias al trabajo conjunto con el Ministerio de Seguridad, Defensa Civil Municipal, Bomberos y todo el personal involucrado, se pudo evacuar de manera ordenada y sin daños”, señaló el jefe comunal.
El intendente remarcó que el resultado del operativo refleja el trabajo de planificación y prevención desarrollado en los últimos años.
“En algún momento sabíamos que esto podía ocurrir. Lamentablemente ocurrió, pero el trabajo mancomunado dio sus frutos”, expresó.
La prioridad inicial fue evacuar a las personas que se encontraban en el balneario de Puerto Patriada, mientras que para la jornada de hoy el foco está puesto en la defensa de las viviendas.
En cuanto a los daños materiales, Salamín confirmó que aproximadamente diez viviendas fueron alcanzadas por el fuego.
“Las casas que se quemaron eran prácticamente imposibles de defender, por el bosque que las rodeaba y la extrema sequía.
Además, tuvimos múltiples frentes activos y recursos limitados”, explicó.
El intendente detalló que el incendio no dio tregua durante toda la noche, con temperaturas elevadas y vientos constantes que recién comenzaron a disminuir entre las cuatro y cinco de la mañana. “Seguimos trabajando sin descanso durante toda la madrugada”, afirmó.
Además, se dispuso una evacuación preventiva en el sector de Rincón de Lobos, con el traslado de vecinos a la Escuela N° 223, donde se alojaron unas 30 personas. “Fue una medida preventiva, ya que el fuego avanzaba muy rápido impulsado por el viento”, concluyó Salamín
