Ana Cortés, psicóloga: “A un jefe le debería preocupar más el silencio de sus empleados que las quejas, porque implica resignación y desconexión”

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Hay empleados que, aunque cansados de su trabajo, no renuncian pero sí se desconectan emocionalmente. Continúan cumpliendo con sus tareas, asistiendo a reuniones y respondiendo correos, pero dejan de aportar ideas y de comprometerse más allá de lo estrictamente necesario. Este fenómeno se conoce como renuncia silenciosa.

Ana Cortés, psicóloga: “A un jefe le debería preocupar más el silencio de sus empleados que las quejas, porque implica resignación y desconexión”

“A un jefe le debería preocupar más el silencio de sus empleados que las quejas. Si hay una queja constructiva, hay implicación; si hay silencio, hay resignación y desconexión”, señala Ana Cortés, psicóloga especializada en recursos humanos, en diálogo con La Vanguardia. La especialista explica qué actitudes y frases pueden indicar que un trabajador se siente emocionalmente desconectado de su empleo y cómo evitar que esta situación afecte tanto al empleado como a la organización.

### ¿Qué significa estar desconectado emocionalmente del trabajo?

Significa que la persona ya no percibe que su participación y esfuerzo tengan impacto, reconocimiento o sentido. Está presente físicamente y cumple sus funciones, pero adopta una actitud más pasiva o defensiva. Incluso si surgen oportunidades de mejora, no se involucra. En esencia, ha renunciado silenciosamente.

### ¿Qué perfiles son más vulnerables a esta desafección?

Cualquier empleado puede experimentar este desapego emocional, incluso aquellos que parecían más comprometidos y motivados. El compromiso no es un rasgo fijo de personalidad, sino una respuesta al entorno laboral. Las personas dejan de invertir energía emocional en aquello donde sienten que no obtienen retorno.

### ¿Cuál es la primera señal de que alguien ha comenzado a desconectarse?

Antes de que se refleje una caída visible del rendimiento, suele notarse una pérdida progresiva de implicación: la persona deja de aportar ideas, de hacer preguntas, de anticipar problemas y de expresar quejas o sugerencias.

### ¿Qué frases suelen manifestar las personas que sienten desapego?

Las expresiones más comunes son: “Yo hago lo que me piden y ya está”, “¿Para qué voy a decir algo si no cambia nada?”, “No merece la pena esforzarse”, “Cuando termina mi horario, cierro el ordenador y se acabó” o “Mientras me paguen, me da igual”.

### ¿Qué consecuencias tiene esta situación a largo plazo?

A largo plazo, esta desconexión no beneficia a nadie. El trabajador puede considerar un cambio profesional o, en algunos casos, desarrollar problemas de salud mental que deriven en conflictos internos, absentismo y bajas laborales prolongadas. Por su parte, la empresa pierde talento, creatividad y compromiso, enfrentando costos económicos y organizativos elevados.

### ¿Cuánto tiempo puede una persona mantenerse en esta situación?

Algunas personas pueden funcionar durante años en piloto automático, cumpliendo con sus responsabilidades sin involucrarse emocionalmente. Sin embargo, esto suele implicar un desgaste mental creciente, menor bienestar psicológico y una reducción progresiva de la satisfacción profesional. Además, el bienestar laboral influye directamente en el estado emocional, las relaciones personales y la calidad de vida.

### ¿Puede un equipo mantener la productividad cuando varios empleados están desconectados?

Sí. Un equipo puede seguir cumpliendo objetivos y mantener una productividad aparentemente aceptable mientras pierde cohesión, confianza y motivación. Desde el exterior puede parecer que todo funciona, pero internamente predominan el agotamiento, el desapego y la resignación.

### ¿Qué errores de liderazgo apagan emocionalmente a un equipo?

Entre los errores más comunes están la falta de reconocimiento, la ausencia de retroalimentación, el exceso de control, la falta de escucha y la incoherencia entre lo que se dice y lo que se hace. También desgasta la percepción de injusticia o favoritismo. Los equipos suelen tolerar una alta carga de trabajo mejor que la sensación de arbitrariedad o indiferencia por parte de sus líderes.

Cabe destacar que, en muchas ocasiones, no se trata de malos líderes, sino de personas que no han recibido las herramientas adecuadas para liderar, comunicar eficazmente o detectar señales de desgaste emocional.

### ¿Cómo se puede revertir una renuncia silenciosa?

Las intervenciones más efectivas incluyen escuchar de forma genuina, generar espacios de participación, reconocer las contribuciones, ofrecer autonomía y reforzar la sensación de impacto en el trabajo.

### ¿Qué se debe hacer para evitar que esta desconexión se produzca?

La solución real implica construir organizaciones más saludables y humanas, donde los líderes estén capacitados para gestionar personas y no solo tareas, y donde existan recursos para escuchar, acompañar y cuidar el bienestar de los equipos. Recuperar a una persona que ha perdido la confianza es siempre más difícil que evitar que la pierda.

*Anna Rodríguez Hurtado*

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