El enigma detrás de la muerte de Nelson Moreira da Silva el turista portugués en El Bolsón

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Primero, los perros de un baqueano de la zona de El Bolsón encontraron un cráneo. Tras una serie de rastrillajes, a 200 metros apareció otra parte del cuerpo y el macabro hallazgo se convirtió en un misterio que el ADN resolvió en parte, porque el horror y el desconcierto rondan hoy la muerte de un turista portugués que había desaparecido el 12 de junio.

Lo que sucedió con Nelson Moreira da Silva (35) nadie lo sabe, pero los investigadores intentan reconstruir la historia de este portugués radicado en Francia que hacía largo tiempo que tenía planificado viajar a la Patagonia y, especialmente, a El Bolsón.

Nunca más se lo vio con vida y ante la aparición del cadáver el 7 de julio pasado en una zona boscosa a siete kilómetros de El Bolsón, la localidad cordillerana de Río Negro, las dudas comenzaron a disiparse.

Fueron los perros de un baqueano los que encontraron un cráneo en un sector conocido como Tierra y Dignidad (sobre la ruta 40).

A partir de ese momento, la policía de la Comisaría 12 inició un rastrillaje y fue así que dieron con los miembros inferiores del turista a unos 200 metros. Junto al cuerpo había un celular y una navaja con su nombre.

El fiscal de El Bolsón, Francisco Arrien, ratificó el fin de semana pasado que los estudios del Laboratorio de Genética Forense de Bariloche demostraron su identidad. “Los análisis de ADN ya nos dan una certeza del 100% que los restos hallados pertenecian a Nelson Moreira Da Silva, el turista portugués desaparecido.

Las investigaciones, sin embargo, no han resuelto qué estaba haciendo Moreira da Silva en un área apartada del pueblo.

En el sector donde apareció no había rastros de sangre, por lo que se estima que el turista pudo haber sido asesinado lejos de allí y su cuerpo trasladado para ocultarlo entre los árboles. Además, se suma una situación excepcional: su cabeza había sido separada del cuerpo, “como arrancada”, graficaron las fuentes.

El padre y el hermano de la víctima, Alcindo Ascencao Da Silva y Daniel, respectivamente, estuvieron el 18 de junio en Río Negro pero no se llevaron respuestas y debieron volver a Francia por falta de dinero, según contaron amigos de la familia a Clarín. “Hay mucha incompetencia, no tienen recursos para investigar y no hablan, no dicen nada”, explican.

Por otro lado, la familia mantenía dudas sobre la identidad puesto que Moreira da Silva usaba una barba y el cráneo “no tenía pelo facial”, dijeron. La causa todavía está caratulada como “averiguación por muerte dudosa” a pesar de que los elementos que indican un crimen son sustanciales.

Fuentes suministradas a este medio,el día jueves llegan familiares de Nelson Moreira,a El Bolsón.

Fuente:Clarin